LA VOZ DE LA NATURALEZA
En el Gimnasio Cartagena de Indias es muy común escuchar muchos sonidos que no se escucharían en un colegio situado en la ciudad; aquí podemos oír en la mañana el sonido estruendoso que hacen los pavos reales cuando nos bajamos de los buses, podemos oír a las gallinas de guinea con su particular cacareo, o podemos saber si hay un sapo entre el aire acondicionado porque los oímos croar desde nuestros pupitres. Pero hay un sonido en particular, que, más que un sonido de la naturaleza, es una voz, una voz que proviene de una de las jaulas pequeñas del zoológico, es la voz del lorito verde.
Aunque actualmente hay tres loros en nuestro colegio, sólo uno de ellos es capaz de reproducir la voz humana. Este es el "loro real", lo curioso es que parece que supiera su nombre, porque se la pasa repitiéndolo. También sabe decir otras cosas como: "visto de verde y soy liberal", también sabe reírse como se ríen las niñas del colegio, y sabe ladrar como un perro. Este loro comparte su jaula con los "loros chejas" que, a diferencia del anterior, no hablan, y no tienen plumas en la cara; además estos, alrededor de los ojos son blancos y su pico y patas son negras. No sabemos exactamente quién los trajo al colegio, pero sabemos que han sido donados por padres de familia para que los cuidemos.
El loro no es un animal que deba estar en cautiverio; sin embargo, los que están en el colegio llevan mucho años ahí, ya no podrían liberarse porque no sabrían defenderse por sí mismos. De todas maneras, yo considero que los loros pueden vivir felices en el zoológico si se mejoran algunos aspectos.
La jaula sería uno de ellos, actualmente están en una jaula de aproximadamente 2m de alto por 1 de ancho, que tiene adentro dos varilla metálicas que les sirven de columpios. Ellos podrían estar en una jaula más grande, se les pueden poner unos columpios de madera que no se oxiden; se les pueden poner también troncos con corteza, palos u otros juguetes naturales, ya que son muy importantes para que el loro se lime el pico, los muerda, los rompa y juegue con ellos.
Por otro lado, actualmente la jaula tiene un techo metálico con algo de palma que se ha ido dañando; es importante en su nueva jaula ponerle techo sólido que puede ser de "Eternit" para que no sea tan caliente y los proteja de la lluvia, y que tenga palma encima para que aísle aún más el calor. La jaula nueva, también podría tener un pequeño arbusto para que los loros se pasearan por él en vez de pasearse por barras metálicas oxidadas de las que ya hablamos. Estas barras metálicas se deberían quitar, ya que además de darle un mal aspecto a la jaula, podrían resultar peligrosas si los loros ingieren accidentalmente pedazos al limarse el pico contra ellas, además, les podrían herir las patas.
En cuanto al piso del zoológico, y el de alrededor de la jaula de los loros, hemos visto que están casi siempre embarrados, por lo que a veces no se puede entrar al zoológico cuando llueve y las niñas no pueden visitar a los animales. Esto hace que los loros estén solos. Para que el nuevo zoológico no se mantenga embarrado en invierno, se podría hacer un sistema de drenaje simple.
Otra cosa que debemos tener en cuenta es el cuidado de su salud. Se debería contar con la visita de un veterinario como mínimo cada seis meses para asegurar que los loros están saludables y que no transmitirán enfermedades a otros animales ni a las personas que los visitan. Es importante prevenir enfermedades como la pulmonía, la salmonelosis y la colibacilosis. Mientras tanto, podemos tener algunas precauciones, por ejemplo, para evitar la pulmonía es importante ubicar la jaula en un lugar cálido y tranquilo, donde no haya corrientes fuertes de aire; este lugar, en el nuevo zoo, podría ser al lado del mariposario para que las paredes de éste no dejen pasar dichas corrientes. Otra de las enfermedades que podría atacar al loro es la salmonelosis que es una enfermedad que se produce por agua contaminada o por alimentos mal lavados o en mal estado. Para prevenirla debemos mejorar las condiciones de aseo y la calidad de la comida de los loros, pensar en ponerle unos nuevos recipientes de plástico apropiados para pájaros y retirar la comida que ya no sirva. Otra enfermedad común entre los loros es la colibacilosis que es una enfermedad que se produce también por la mala alimentación o por la soledad del animal, cuando la enfermedad está muy avanzada, el ave puede llegar a arrancarse las plumas. Para prevenirla se podría mejorar su alimentación cambiando tanto arroz por frutas, vegetales, granos y semillas, los cuales pueden ser sembrados en el terreno del colegio. También se le podría conseguir una compañera al loro parlanchín, que es macho, para que no esté tan solo. Tendríamos que averiguar si en el colegio masculino tiene uno, porque si compramos en la calle un loro, estaríamos contribuyendo al tráfico ilegal de especies.
Al igual que con el cuidado de la alimentación, como hemos visto, es importante también pensar en el cuidado del agua; en ocasiones, como no tienen donde bañarse se meten ahí, por eso hemos podido ver que el agua está sucia y con moho, es muy importante cambiársela regularmente para que no se llene de bacterias. Además, por la poca profundidad del recipiente se les dificulta a los loros beber de él. Se debería poner un bebedero plástico de aproximadamente 15 cm. de largo, 15 cm. de ancho y 5 cm. de hondo.
Por último, creo que sería útil hacer un cartelito en cartulina forrado en contact, o en un material más resistente para que no lo dañe la lluvia, que contenga los datos de las especies y que diga el nombre del loro, el cual se puede decidir mediante un concurso o por votación entre todas las niñas del colegio (se puede hacer también con las otras especies); esto haría más divertida y didáctica la visita al zoológico. Como dijimos al principio, no todos los colegios tienen la ventaja de tener un zoológico, y a nosotros, que lo tenemos, debe servirnos no sólo para divertirnos sino para aprender; todos en el GCI debemos conocer y aprender a cuidar a nuestras especies animales, ellas son la voz de la naturaleza, una voz que nos recuerda que el ser humano no puede existir sin ella.
¿CÓMO VIVE PACHECO?
Por: Daniela Ricaurte Yepes
Estudiante 7° Grado A
Gimnasio Cartagena de Indias
Nuestro Zoo es el hogar de muchos animales, tanto salvajes como domésticos. Entre estos animales podemos encontrar algunos como el flamingo, el mapache, y el curí. También podemos admirar a un loro que, a pesar de que no vive en las mejores condiciones, es uno de los animales más visitados por las niñas debido a su habilidad para hablar como los humanos.
Nuestro loro del colegio, al que en adelante llamaremos Pacheco, es de la especie de loros Amazónicos. Este loro es principalmente verde, aunque se observa amarillo en el área sobre el pico. En la punta de las alas tiene unas cuantas plumas azules y rojas. También se haya rojo en la zona que podría considerarse los hombros. Tiene algunas plumas grises debajo de las alas y en el cuello, lo que significa que aún no ha terminado de mudar sus plumas. Sus alas son algo largas, a pesar de que la cola es bastante corta en comparación a la de otras especies de loros.
Pacheco no se encuentra en realidad en las mejores condiciones de vida. Habita en una jaula de tres metros de alto por dos y ancho por dos de profundidad. Vive junto a un par de guacamayos verdes y dos tortugas que entraron a través de un hueco. Tiene una cruz formada por dos barras interceptadas. La cruz se ubica aproximadamente a 1 metro del suelo. Se balancea en un par de columpios para pájaros. El lugar de beber agua no es más que un plato gigante, muy similar a una tapa de caneca. Está mohosa y sucia, ya que acostumbran bañarse en este recipiente. Se alimenta de arroz, yuca, maíz, o cualquier otro alimento que le coloquen. Come de una ponchera de plástico con señales de suciedad y rota por los costados.
A pesar de que sus condiciones actuales de vida no son las más apropiadas, Pacheco merece permanecer en el colegio. Él debería estar en un lugar donde sea realmente libre, donde pueda desarrollar plenamente su especie. Todo esto le puede ser dado en el colegio, no de la misma manera en la que lo tiene en su hábitat, pero lo más cerca posible. Pacheco nos enseña a convivir a pesar de las diferencias. Con el tiempo, él ha aprendido a convivir con tortugas y guacamayas. Si nosotros, los humanos, tenemos la capacidad de analizar, comprender y visualizar nuestra situación, ¿Por qué no aprender de un loro que, a pesar de no tener las mismas capacidades que tenemos los humanos, ha aprendido a convivir con seres diferentes a él? Pacheco es muy importante para la comunidad gimnasiana también porque puede ser una fuente de aprendizaje para todos, incluyendo estudiantes, maestras y personal administrativo.
Pacheco merece una mejor vida a la que le es dada actualmente. Él merece lo mejor por ser uno de los animales del Zoo que más aportan a nuestra sociedad, no sólo del punto de vista del aprendizaje, sino también por la parte espiritual y los valores. Por eso propongo ofrecerle a Pacheco una mejor calidad de vida en donde este realmente se sienta a gusto. La mejor forma de hacer que Pacheco se sienta de ésta manera es hacer una simulación de su hábitat natural, que cuente con un espacio relativamente grande y tenga los elementos que normalmente puede encontrar en su hábitat: Ramas, hojas, piedras y troncos. También debería tener un lugar para comer digno, no el que en este momento tiene, y un bañadero de aves para que pueda bañarse cuando él lo crea necesario. Algo que definitivamente no puede faltar en una “Pacheca” que le haga compañía en su jaula, y de esta forma evitar que sufra de una enfermedad llamada colibalosis en la que el loro, por no tener un compañero, tiende a arrancarse las plumas.
Ya hemos relatado la vida de Pacheco, su vida en nuestro colegio, porque lo deberíamos conservar y qué hacer para que viva mejor. Es tiempo de poner todo esto en práctica y ayudar a nuestro amiguito a que viva en un Paraíso para loros hecho por todas con todo ese amor y aprecio que sentimos por él.


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